habitaquo

un intento de ganar el concurso habitaquo relatos habitaquos por un tubo

el habitaquo que no quiso ser y fue …

el habitaquo que no quiso ser y fue …

Pues si que cosas no? , resulta que para competir en el concurso puse en mi fotoBlog un post con una fotografía de la pantalla del habitaquo con el enlace hacia esta web y la explicación del concurso, mientras tanto llevo unos días intentando conseguir enlaces para este habitaquo y cual fue mi sorpresa esta mañana al encontrar una felicitación en el Fotoblog que me decía que estaba en la primera pagina de google en la posición 8.

Así es os dejo aquí una captura de pantalla de esta mañana y los resultados de Google

Resultados 1 - 10 de aproximadamente 352,000 de habitaquo

habitaquo de phoenicoperus

Mientras tanto este habitaquo esta en la pagina 9 :-(

El Sr Habitaquo

El Sr Habitaquo era pequeño y peludo, casi nunca hablaba, era muy callado y le gustaba observar. Se pasaba las mañanas mirando a los compañeros, calladito en su mesa, situada al fondo de la oficina bancaria. Era receloso de su intimidad, y a pesar de conocerlo desde hace quince años no podría contar nada de él. No sabia donde vivía, ni si era religioso, ni si le gustaba leer, ni si estaba casado o tenía hijos. Por eso me sorprendió tanto verle en la tele. Estaba en casa descansando, haciendo zapping una tarde aburrida y lo vi. Al principio no me lo podía creer, pero sí, era él. Con sus gafas, su nariz larga, su rostro peludo y su cuerpo menudo y pequeño. No había duda. Era él. El Sr. Habitaquo en persona, y en un programa de la tele de esos de ir a contar tu historia. Pero, ¿qué tendría que contar? Si nunca le pasaba nada, el se limitaba a observar.

Me quedé ensimismada escuchando todo lo que contaba. Y es que le pasaba de todo, ayudaba en ONGs, viajaba un montón, era un genio de las matemáticas… y yo sin saberlo. Y es que no es bueno prejuzgar a alguien sin conocerlo. Desde ese día no lo hago. Hay muchos Sr y Sra. Habitaquo por el mundo.

mi móvil Habitaquo

Cuando sonó mi móvil Habitaquo último modelo, el pitido de llegada de un mensaje, pitpitpit, no pensé que fuera un mensaje de Antonio. Seguí viendo mi serie favorita, esa del CSI, era un capítulo interesante, uno de esos de un cadáver enterrado en algún lado… No sé, ya no me acuerdo, ahora pensando en Antonio el capítulo de hoy se me nubla y no consigo recordarlo bien.

Cuando terminó, me levanté perezosa y cogí mi Habitaquo rosa, con la lista blanca para mirar quien había sido el que me había puesto el mensaje.

Silvia, Habitaquo informa que ha recibido un mensaje de…, son tan completos estos móviles que lo tengo personalizado…

Antonio. Si, apareció ese nombre en la pantalla de mi precioso Habitaquo…Uff, casi se me saltaron las lágrimas, uff, hacía un montón que no me decía nada. ¿Reconciliación?¿Me invitará a cenar? ¿Me pedirá perdón por sus silencios que saben que no me gustan?¿Me dirá que me quiere?… Uff, casi no me atrevo a darle a la tecla de si, de que quiero leerlo. Pero, bueno, soy arriesgada, la pulso, y en la pantalla aparecen estas letras.
Paso de ti, estoy con otra.
Mi Habitaquo rosa se estrella contra la pared y salta en pedazos. Y es que ya lo decía mi abuela. Siempre pagan justos por pecadores.

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